El fin de los ERTEs en España: ¿qué sucede después?

En los últimos meses, los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) se han convertido en una herramienta crucial para proteger a los trabajadores en España durante la crisis provocada por la pandemia de COVID-19. Estos mecanismos han permitido suspender o reducir temporalmente los contratos laborales, evitando despidos masivos y ofreciendo una cierta estabilidad económica a miles de personas. Sin embargo, con la gradual recuperación de la actividad económica y la disminución de las restricciones, surge la incertidumbre sobre qué sucederá una vez que los ERTEs lleguen a su fin. En este contenido, exploraremos las posibles consecuencias y desafíos que podrían surgir en el panorama laboral español una vez que estos mecanismos de protección sean eliminados.

Obligatoriedad de hacer ERE en ciertas situaciones

En ciertas situaciones, las empresas pueden estar obligadas a llevar a cabo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Un ERE es un procedimiento que permite a las empresas realizar despidos colectivos o reducciones de jornada de forma justificada y legal.

Existen diferentes circunstancias en las que la obligatoriedad de hacer un ERE puede aplicarse. Algunas de estas situaciones son las siguientes:

1. Reducción de la plantilla: Si la empresa se encuentra en una situación económica difícil y necesita reducir su plantilla, puede estar obligada a realizar un ERE. Esto puede deberse a motivos como la reducción de la demanda, la pérdida de clientes o la falta de liquidez.

2. Reestructuración de la empresa: Si la empresa necesita reorganizar su estructura interna y esto implica la eliminación de puestos de trabajo, puede estar obligada a llevar a cabo un ERE. En este caso, la reestructuración puede deberse a cambios en el mercado, fusiones o adquisiciones, entre otros factores.

3. Cese de actividad: Si la empresa decide cerrar definitivamente sus puertas y finalizar su actividad, deberá realizar un ERE para extinguir los contratos de trabajo de sus empleados. En este caso, la empresa tiene la obligación de ofrecer una indemnización a los trabajadores afectados.

Es importante destacar que la obligatoriedad de hacer un ERE puede variar según la legislación laboral de cada país. Además, en muchos casos, es necesario seguir un procedimiento específico y contar con la autorización de las autoridades laborales antes de llevar a cabo el ERE.

De ERTE a ERE: el camino laboral.

En el ámbito laboral, los términos ERTE y ERE son muy conocidos y generan cierta confusión. Ambos hacen referencia a situaciones en las que se producen cambios en la estructura o condiciones de trabajo de una empresa. Sin embargo, existen diferencias significativas entre ellos.

ERTE es el acrónimo de Expediente de Regulación Temporal de Empleo. Se trata de una medida que permite a las empresas suspender temporalmente los contratos de trabajo o reducir la jornada laboral de sus empleados debido a causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Los ERTEs pueden aplicarse tanto a nivel colectivo, afectando a toda la plantilla, como a nivel individual, afectando a uno o varios trabajadores específicos.

Cuando se produce un ERTE, los trabajadores afectados reciben una prestación por desempleo durante el período de suspensión o reducción de la jornada laboral. Esta prestación es sufragada por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y se calcula en función de la base reguladora del trabajador.

Por otro lado, ERE es el acrónimo de Expediente de Regulación de Empleo. A diferencia del ERTE, el ERE implica una regulación definitiva de los contratos de trabajo. Se trata de un procedimiento que permite a las empresas llevar a cabo despidos colectivos o individuales por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

Cuando se produce un ERE, los trabajadores afectados tienen derecho a recibir una indemnización por despido, que varía en función de su antigüedad en la empresa y de otros factores establecidos por la legislación laboral.

Mi recomendación final para una persona interesada en el fin de los ERTEs en España sería informarse continuamente sobre las medidas y decisiones que se tomen por parte del gobierno y las autoridades competentes. Es importante estar al tanto de los cambios y adaptarse rápidamente a las nuevas circunstancias.

Además, aconsejaría utilizar este periodo de transición para buscar alternativas y oportunidades laborales. Puede ser útil analizar el mercado laboral y las áreas de mayor demanda en el momento, así como actualizar tu currículum y mejorar tus habilidades a través de cursos o formaciones en línea.

También es importante tener en cuenta que el final de los ERTEs puede significar una mayor competencia en el mercado laboral, por lo que es fundamental destacar y diferenciarse de otros candidatos. Esto se puede lograr resaltando tus habilidades y experiencia relevantes, manteniendo una actitud positiva y proactiva, y siendo flexible y adaptable a las nuevas condiciones del mercado.

En resumen, estar informado, buscar alternativas, mejorar tus habilidades y destacar entre la competencia son aspectos clave para afrontar el fin de los ERTEs en España y lograr una reintegración laboral exitosa.

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